Blog, Constelaciones Familiares Luis Dorrego - 19/05/2014

Las Furias, las Constelaciones Familiares y las Guerras.

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Quizá no haya nada nuevo bajo el sol, quizá lo que se cuenta en cada época, se ha dicho de otra forma en anteriores…

Desde hace quince años que asisto a sesiones de Constelaciones Familiares y casi siempre me acuerdo de la Tragedia en el Teatro Griego, y casi podría decir que en cada taller se me aparece el fantasma de Edipo, o el de Orestes, o el de cualquier personaje que lleva un destino trágico consigo, fruto de los actos de sus antepasados.

Las Furias, las Constelaciones Familiares y las Guerras.

En Edipo Rey, este, por su deseo de saber, termina arrancándose los ojos al no poder soportar tanto dolor causado. Como se sabe, su destino estaba marcado por los dioses. Al preguntar a Apolo sobre si era hijo natural de sus padres, en un momento de duda, el dios no le respondió y en cambio le dijo que se casaría con su madre y mataría a su padre.

Por ello había abandonado Corinto, para tratar de evitar el cumplimiento de esa profecía. Acción inútil porque  Edipo mata a quien bajo ninguna circunstancia debería matar, a quien le diera la vida, y tiene relaciones incestuosas con quien lo engendró, su propia madre.

Sin embargo, Edipo realiza estas acciones éticamente reprobables sin ser consciente de ello.

En la Orestiada, de Esquilo,  las diosas de la venganza, las Furias o Erinias, persiguen a Orestes por la muerte de su madre Clitemnestra, después de que esta hubiera asesinado a su esposo, el cual… La conocida cadena de la sangre, de la venganza.

En esta obra se trata de vengar la muerte de un ser querido cobrándose la vida de otro, una y otra vez.

Un lento proceso de destrucción que no acaba, porque el vengador también tiene que pagar un alto precio: convivir consigo mismo y con el crimen que ha cometido, por ello Orestes deambula enajenado entre la sed de venganza y los remordimientos…

Las Erinias personifican la culpa creada por los crímenes que las leyes humanas no pueden castigar. Lo único que interesa a estas, es el acto de asesinato cometido por Orestes, sin sopesar las circunstancias que podrían explicarlo.

Sólo después del juició en el Areópago de Atenas, donde se situaba la corte de justicia instaurada por Atenea, lograron aplacar sus ánimos.

Orestes y las Furias

Orestes y las Furias.

Las Furias son las encargadas de castigar los crímenes durante la vida de sus autores, y no más tarde. No obstante, si el autor del crimen muere, lo perseguirán hasta el inframundo.

Justas pero sin piedad, ningún rezo ni sacrificio puede conmoverlas ni impedir que lleven a cabo su venganza… Rechazan las circunstancias atenuantes y castigan todas las ofensas contra la sociedad y la naturaleza como el perjurio, la violación de los ritos de hospitalidad y sobre todo los crímenes o asesinatos contra la familia.

En épocas antiguas se creía que los seres humanos no podían ni debían castigar tan horribles crímenes, correspondiendo a las Erinias perseguir al asesino del fallecido en venganza, hostigándole hasta hacerle enloquecer (de ahí su nombre latino, derivado de «furor»).

La tortura sólo cesaba si el criminal encontraba a alguien que le purificase de sus crímenes. 

Mas de tres mil años de historia lidiamos con el tema de la culpa, de sentirla y de borrarla, de cómo vivir con ella, lo que ha dado lugar a múltiples representaciones sanadoras, siendo el teatro griego una de las manifestaciones más especiales y las Constelaciones Familiares, la mas reciente.

Para mi este teatro de “reconocimiento” y “catarsis” (ver posts anteriores) es el claro antecedente de la terapia sistémica que hoy es mi profesión.

Y ¿donde están hoy nuestras “Furias”?

¿En qué parte de nuestra conciencia? ¿Lo tenemos superado, como en ocasiones decimos, cuando queremos creerlo de forma intelectual?

Para Hellinger, la persona se sentirá inocente o culpable dependiendo de cómo actúe con respecto al sistema. Este equilibrio es muy débil, pues en muchas ocasiones, para mantener la inocencia en un extremo hay que incurrir en la culpa en otro.

Y en muchas ocasiones la solución se siente como culpa, ya que para que el sistema se equilibre hay que reconocer el vinculo que existe entre, por ejemplo, los perpetradores y las víctimas.

Asegura: Entonces, por un lado, alguien se siente culpable y no importa la forma en que trate de explicarlo, el movimiento básico es: yo le hice daño a alguien y para compensar, me hago daño a mí. Eso es un movimiento de culpa y de expiación y ese movimiento busca, por así decirlo, arreglar algo. Es como si alguien tuviera que pagar por esa culpa, ¿y cómo paga por esa culpa?, se hace daño a sí mismo en la misma medida en que hizo daño al otro.[…] Y todavía hay algo más que tener en cuenta dentro del movimiento de la consciencia: si el culpable no expía, un hijo expía en su lugar.

Es decir, ¿cómo vivimos nuestros actos?

¿Somos completamente responsables de los mismos? ¿Somos fieles al sistema familiar, a nosotros, a la sociedad? ¿Conocemos la historia de nuestros ancestros?

Todos inconscientemente conocemos la historia de nuestros antepasados y cargamos con ella, esto afirman Bert Hellinger y Salomón Sellan, entre otros muchos.

Este último afirma en un reciente entrevista que en la novela familiar pueden haber ingredientes que expliquen una enfermedad de hoy.

Y aunque parecieran lejanos o extraños estos temas, (“ya los tenemos superados”),  en el Sistema España (y por ende en el sistema familiar de cada uno de los que heredamos esta historia), aún existen demasiados elementos que no dan equilibrio a nuestro Sistema.

Sin entrar en cuestiones ideológicas, que no vienen al caso, nuestra infausta Guerra Civil ha dejado demasiados perpetradores y demasiadas víctimas no ha mucho tiempo atrás y en los talleres de constelaciones aparecen las consecuencias de ese hecho.

Dolor, pérdidas, resentimiento, odio, rencor, rabia, pánico, es decir, lo que vivieron nuestros antepasados (de uno y otro bando), heridas que no terminan de sanar. Y que no parece que tengan cura por ahora sino por la vía individual.

El inconsciente colectivo de este Sistema posiblemente esté pidiendo la reparación de estos dramas familiares y sociales ya que los que vienen detrás lo arrastra, “las Furias” se encargarán de que que alguien lo expíe de alguna forma. En mi mismo sistema familiar se da el caso. ¿Y en el tuyo?

Y si dudas, prueba a mirar tras de ti, por si acaso las Erinias te están persiguiendo, como a Orestes.

Las tres furias

Las tres furias

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