Blog, Constelaciones Familiares Luis Dorrego - 14/12/2014

Las Constelaciones Familiares Intra-Psíquicas y el Monólogo Teatral

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Acabo de regresar de un taller de formación en Las Constelaciones Familiares con Carmen Cortés y Peter Bourquin (ECOS) y han mostrado, además de su excelencia amorosa, su espectacular sistema de trabajo con las Constelaciones Familiares que, básicamente (y por supuesto, de una forma parcial), consiste en cambiar el punto de vista sistémico sobre las dinámicas en las relaciones con los miembros de la familia, para situar su enfoque también sobre las relaciones con nosotros mismos (nuestro ser intra-psíquico).

Así, cuando constelamos, nos relacionarnos asimismo con nuestras diferentes partes, o con los diferentes personajes que nos atraviesan, y, especialmente, la relación con nuestro niño herido.

En sus palabras, si miramos hacia el pasado, padres, abuelos, etc., se satisface una parte mas mental, el “por qué de las cosas”, el “qué ocurrió”, así de esa forma sabremos más sobre nuestro pasado para llegar a una aceptación del mismo y a la posterior sanación de esas relaciones.

En cambio, siguiendo este camino no se indaga, no se explora, o no se sana al niño que fuimos y que somos. Ellos van incluso más allá: somos  y hemos sido muchos en nuestro camino vital, e incluso somos uno esencialmente, un ser completo antes de nacer, creo que siguiendo a Jung.

Las Constelaciones Familiares Intra-Psíquicas y el Monólogo Teatral.

El teatro, como espejo del alma humana, ha recogido en todo momento la capacidad de síntesis y de análisis del ser humano; también ha elevado el alma humana a cimas trascendentes y viendo las constelaciones intra-psiquicas a través de la mirada del teatro, de su esencia, y bajo la perspectiva del conflicto dramático, podríamos decir que en Hamlet está clara esta relación: en la obra del bardo inmortal, la acción externa sería una “constelación ortodoxa” y los monólogos del personaje, una” constelación intra-psiquica”.

Las relaciones entre los personajes y lo que marcó el pasado del protagonista determinan su presente: ¿Qué quiere Hamlet de su padre, de su madre, de su tío? ¿A dónde le lleva su deseo de saber? En sus acciones ¿a quién es fiel? Y al mismo tiempo, ¿entre cuántas personajes internos se encuentra dividido?

Las Constelaciones Familiares Intra-Psíquicas

El monólogo interior teatral nos muestra el conflicto entre lo que queremos y lo que deseamos.

Y que, en ocasiones, se convierte en un dilema, y en otras en un caos que inmoviliza al personaje que se encuentra en estado shock.

Volviendo a Hamlet, el personaje, al comienzo de la pieza se encuentra dolorido y dividido entre la muerte de su padre y la decisión de su madre de casarse con su tío.

Posteriormente le sobreviene la angustia y desea morir o suicidarse, llegando a dolerse indirectamente de Dios, además de sentirse aún más herido por su madre.

Mas tarde le acuchillará la culpa, planteándose el gran dilema entre la cordura y la locura. En este punto podemos ver la dualidad en el hecho de que Hamlet se somete a una aparente inacción y por dentro (psicológicamente) manifiesta una acción al presentarse como un loco para sus amigos y familia, con lo que demuestra que su conciencia está por encima de sus acciones.

Hasta que finalmente decide romper la inacción y matar a su tío. Pero cuando lo encuentra, este se haya arrodillado y rezando y Hamlet envaina su espada, habiendo triunfado su conciencia.

Al parecer Hamlet, en su camino introspectivo, ha ido integrando todo su ser, para convertirse en una persona con consciencia, aunque ello le lleve a un final trágico.

Esto queda aun más claro cuando miramos los monólogos de Calderón de la Barca o de Lope de Vega: éste último en El castigo sin venganza, pone en boca del Duque de Ferrara las diferentes voces que pueblan nuestro ser ante el asedio de la confusión mental y emocional.

En poco más de cincuenta versos, Lope describe la angustia, la culpa, la negación, el amor de padre,  la duda,  la moral familiar y la moral social y política, que triunfarán, más allá de la del verdadero amor. Todo ello lleva al protagonista a un doble asesinato enmascarado bajo la moral imperante, con lo que consigue acallar su conciencia personal.

De nuevo en el teatro Clásico del Siglo de Oro, la norma por encima de la ética y el amor. Y de nuevo, una catarsis trágica, provocando la compasión en los espectadores. E incluyo, al igual que en una sesión de Constelaciones Familiares.

Si el Duque hubiera pasado antes de hacer su elección criminal por una sesión de Constelaciones de ECOS, posiblemente Carmen o Peter  hubieran visto su alma y a su niño herido, y este hubiera podido mirar el origen que  le condujo a casarse por  cuestiones políticas, o a tener un hijo bastardo y frecuentar prostitutas.

¿Hubiera sanado?  O que, siguiendo un planteamiento intra-psiquico, la constelación hubiera presentado a un Duque dolido en un(os) momento(s) de su vida y hubiera podido unir, integrar, su alma fragmentada entre el mismo y su necesidad de amor y pertenencia y el cruel mundo exterior.

O es posible que, al menos hubiera puesto la vista en su corazón y hubiera elegido una senda más existencial  y menos moralizante, al igual que Hamlet.

Y en los monólogos más modernos, llenos de catarsis trágicas, impera la fragmentación humana.

En un mundo dividido por la era industrial y sus consecuencias, con una brutal ausencia de Dios y lleno de la angustia existencial fruto de la gran capacidad de destrucción del ser humano durante el siglo XX, no es posible la redención.

Así, de O’Neill, a Sara Kane, pasando por Cocteau o Samuel Beckett, sus textos revelan que estamos muy necesitados de sanación.

En el trabajo de Peter Bourquin y Carmen Cortés, la integración de esas partes nuestras consigue darnos más fuerza en nuestro peregrinar por la vida: el ser más completos. Por ello es altamente gratificante y sumamente sanador su trabajo, que recomiendo desde este lugar.

Muchas gracias a ambos y a tos@s mis compañer@s de formación.

UN COMIENZO copia

 

Una respuesta a “Las Constelaciones Familiares Intra-Psíquicas y el Monólogo Teatral”

  1. Marta dice:

    Hoy, tras un año de constelar, puedo hacer un balance de lo que ha supuesto para mí. La sensación de serenidad, equilibrio fue inmediata y lo mejor es que continúa. Os preguntaréis si dejan de existir esos días que bajas a profundidades, pues claro que existen, pero menos y además sales de ellos con mucha facilidad. Otra consecuencia fue la eliminación de la ira y la tristeza de una forma drástica. Desde entonces la cantidad de cosas que han pasado en mi vida, o que yo me he encontrado con la fuerza suficiente para forzar su realización. Ahora “siento” más y no”pienso” o “creo” tanto. Fue una experiencia muy interesante, enriquecedora, pero sobre todo sanadora y todo en un ambiente acogedor. Completamente recomendable. Gracias de corazón, Luis.

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