Blog, Coaching y Formación Luis Dorrego - 30/09/2017

El uso del cuerpo en el coaching

0

¿Qué tiene que ver el uso del cuerpo con las sesiones de coaching?

El coaching como método de acompañamiento es tan poderoso que se va instaurando en nuestra sociedad lenta y poderosamente a pesar de las voces que anuncian su final.

Existen muchos tipos de coaching: Coaching ontologico, coaching ejecutivo,  life coach, emocional, sistémico, deportivo, organizacional, con P.N.L., con Inteligencia emocional, y finalmente, corporal.

Se habla de la corporalidad. Y no muchos profesionales saben cómo usarla en las sesiones.

Cuándo nos acercamos al coaching, nos damos cuenta de que uno de los métodos más importantes es el uso del lenguaje en forma de preguntas. Cuando se estudia y se entrena se pone un especial énfasis en el mundo del lenguaje. Nos afanamos en reconocer que somos seres que habitamos un mundo lleno de palabras. Es por ello que se dice que es un método que usa modelos mentales para conseguir el éxito.

¿Se olvida el coaching de las competencias emocionales y corporales?

El coaching que se enfoca en el lenguaje puede ser muy efectivo ya que la palabra es la materialización de las imágenes que viven en nuestro ser. Sin embargo, se olvida que vivimos en un cuerpo que está dirigido en su mayor parte por las emociones, sensaciones e instintos. Es en el cuerpo donde vivimos la vida. No en la nebulosa de los pensamientos o ideas. Porque, aunque nuestras creencias, juicios o valores determinen nuestra identidad, todo ello se traduce en acción. En comportamientos, actitudes, movimientos, atracciones que se viven a través del cuerpo.

Como ya escribí anteriormente: “La emoción no la puede callar el cuerpo, ni el pensamiento. Ninguno de los tres aspectos del Ser (Mente, Cuerpo y Emoción) pueden existir sin los otros dos. Estas tres dimensiones se influyen mutuamente. Y como se sabe en coaching, esto abre la posibilidad de utilizar cualquiera de ellos para modificar a los otros dos. Podemos modificar un estado de ánimo, por ejemplo, invitando al coachee a modificar su corporalidad, así como podríamos enriquecer sus sentimientos más enriquecedores cuando acepte y sustituya sus creencias limitantes”.

¿Se enseña en las escuelas de coaching la via de acceso del cuerpo?

Ciertamente se nombra, se sabe y se estudia de una forma teórica. Pero no existe una metodología eficaz para conseguir que el coach lo use de forma efectiva.

Por ejemplo, se habla de la escucha, de la escucha activa, que si se ejercita en el coach obteniendo un grado de apertura grande. También aspectos de la Comunicación No Verbal. Cuando nuestros objetivos son que el Coachee se de cuenta de su estado y encuentre recursos internos ¿incluimos su cuerpo para que alcance este estado? ¿Le mostramos de que forma puede usar su cuerpo como herramienta?

Por ejemplo, se puede escuchar de muchas formas, una es atentamente mirando a los ojos y otra es en movimiento. Las dos son válidas. Porque es nuestro cuerpo el que nos está mostrando lo que necesitamos para aprender, para memorizar, para escuchar. Ya es sabido que los actores memorizan con su cuerpo en movimiento y gracias a ello integran la parte emocional y la verbal a través de esta via de entrada. Esta es la forma en yo trabajo la corporalidad: desde el trabajo actoral.

Para escuchar al cuerpo hay que tener un entrenamiento y no atenderlo únicamente cuando está enfermo o necesita algo esencial como comida o sexo.

Es curioso como se habla de Inteligencia Emocional y no tanto de la Inteligencia Corporal. Con esto me refiero a que para la mayoría de nosotros no es fácil distinguir las emociones ni su intensidad. Tampoco es saber que está sucediendo con nuestro cuerpo a lo largo del día. No me refiero a las consecuencias de nuestros comportamientos, sino a realmente qué está sintiendo nuestro cuerpo a cada instante. Mas o menos sabemos qué pensamos, pero no las otras competencias,

Cuando planteo en las sesiones de coaching que cualquiera puede crear estados de ánimo óptimos modificando nuestras posturas corporales, los clientes se sorprenden. Es el método actoral. Un ejemplo ya de sobra conocido: si bajas la cabeza al suelo mientras caminas, te sentirás diferente que si avanzas por la calle con la cabeza mirando al frente o arriba. En la primera te conectaras emocionalmente con la tristeza o algo similar y en la segunda con la alegria. De igual modo , si caminas impulsado por el pecho o por tu pelvis, sentirás sensaciones, emociones, conceptos incluso, diferentes. Haz la prueba y lo podrás comprobar.

El cuerpo modifica emociones e, incluso, formas de pensar.

Ahora, imagina la colocación del cuerpo de Hamlet cuando tiene su conflicto interno, con su “ser o no ser”. ¿Lo visualizas con los brazos en jarras, el mentón levantado y la mirada al frente? Supongo que no. Tu imagen será la de un hombre con la cabeza y los hombros caídos mirando hacia si mismo o el suelo. Si lo haces tu mismo como prueba, comprobaras que te cambia la emoción y la forma de pensar incluso.

El cuerpo posee toda la información que tenemos desde nuestra concepcion, desde los meses prenatales, el nacimiento y los siguientes años. Lo que significa que nos podemos conectar con ello desde ahora mismo.
Y esta información interna, usada para el autoconocimiento, es un recurso o herramienta poderosa en los procesos de coaching. Transformar a la persona a través de la informacion que su cuerpo contiene.

Esta forma de trabajar es la que uso en mis formaciones en empresas desde hace años con gran éxito. Igualmente en las sesiones individuales. Si deseas más informacion sobre mi proceso de trabajo puedes conocer más a través de este link.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir