Blog, Coaching y Formación Luis Dorrego - 19/05/2012

De crisis y motivación. Un significado personal.

0

Hace años las empresas comenzaron a buscar formadores que motivaran a sus empleados y contrataron cursos, talleres o teambuildings que les inspiraran desde cualquier ángulo, parecía que no importaba el objetivo formativo siempre y cuando hubiera motivación en su planteamiento.

Hoy estas compañías han dejado de contratar cursos y han vuelto a los niveles de hace 10 años.

De todas formas, hay un numeroso grupo de personas que nos involucramos día tras día en todos los ámbitos para que el miedo, la tristeza y el desencanto no sea la clave del día a día. Entre ellas está el grupo de personas que mantienen la web Motivación y Mas.

 

En los último meses meses y desde diferentes lugares me han pedido varios artículos y entrevistas sobre el tema y las empresas siguen contratando a Expresion Entrenamiento Integral   con el fin de mantener alta la moral.

De crisis y motivación. Un significado personal.

Aquí están un par de ellos:

Queridas y apreciadas DES y MO.

Os escribo en primer lugar para colocaros el género que os corresponde, el femenino… ya que parece que no todo el mundo lo tiene igual de claro que yo, y quizás esto os tenga confundidas… Qué conste que lo hago bajo la apreciación de que los sentimientos, históricamente, han estado del lado femenino más que del masculino, ¿será esto cierto?  Vamos… ¡un lío!

En segundo lugar porque me he dado cuenta de que vuestros apellidos no son iguales, no sois hermanas… ¡otro lío!

DES tiene como rotundos, sonoros y casi perpetuos apellidos aquellos que yo creí como míos en un lejano pasado. DES TENGO QUE, te llamas.

Yo he vivido en el “tengo que” la mayor parte de mi vida.

Bueno, desde mi nacimiento a mi escolarización no, y tampoco en los últimos años, desde que me di cuenta que llamarme LUIS TENGO QUE no era muy positivo para mi salud, ni para mis relaciones, ni para mi trabajo y mucho menos para mi familia.

DES, te copié…Te hice mía y viví contigo en la tensión, en el enfado, en  culpabilizar a los demás que compartían el mismo mundo. ¿Para qué iba a encontrar algo diferente, cómo iba a ver a MO, si vivir era una pesada obligación?

Pero un día todo cambió, querida DES TENGO QUE. Un día, limpiando los cristales de mis ventanas, pude claramente ver tu segundo apellido: DEBO, DES TENGO QUE Y DEBO, tu verdadero nombre…¡el mío también!.

Y ese feliz día, el peso fue tan doloroso, era tan grande el dolor de vivir con esos apellidos que busqué unos adoptivos. Renegué de esa existencia, la repudié con toda mi alegría y creatividad (que poseía, aunque empleadas por obligación) y me encaminé en busca de lo que creí que iba a ser mi existencia postiza, aunque muy deseada…

El camino fue largo y amable, ¿o fue corto y arduo? Ya ni lo recuerdo, lo que si que sé es que llegué por fin al reencuentro con mi niñez, llena de MO… Y como los niños no saben de apellidos me encontré súbitamente en un mundo de juegos donde el valor consistía precisamente en eso, en jugar. No en vivir la vida como un juego sino en saber jugar a la vida, desde el presente, desde la inocencia de la sorpresa y con la frescura de la travesura.

Hoy, querida MO, ya sé cómo te  llamas y hago míos tus apellidos.

Hoy me llamo LUIS QUIERO SER.

Así que gracias a ambas por haberme enseñado tanto. Gracias, DES, porque cada vez que sienta una obligación sobre mis espaldas, cervicales, me daré cuenta de que no estoy eligiendo la vida que deseo vivir.

Y gracias MO, por acompañarme ya tanto tiempo…

 

La Motivación (para mi)

La motivación es conectar con uno mismo, conmigo mismo, con mi ser esencial.

¡Qué fácil! Dirán algunos… Otros que qué eso… Algunos lo entenderán.

¿No te ha pasado que en los momentos más felices,  aquellos donde conseguiste un reto, un reconocimiento, logros o cuando llegaste a la meta, te sentiste  conectado contigo mismo? ¿Feliz, entusiasta o en paz? ¿Y surgió una nueva motivación…?

A mi si: Cada vez que consigo (material o anímico) un objetivo, esta misma situación me impulsa para seguir adelante, con mayor motivación.

¿Y qué ha ocurrido en estas situaciones? Simplemente he estado alineando las diferentes partes que integran mi persona: Mi mente tenía el objetivo claro, mis emociones me impulsaban y mi cuerpo me acompañaba.

Lo que quiero decir es que mi motivación resulta altamente positiva cuando mis objetivos tienen una respuesta emocional también positiva.

De ahí viene el hacer, el pasar a la acción ya motivado, es decir, mi cuerpo responde con el movimiento. Imagina que comienzas “haciendo”, sin un objetivo claro o sin que tus sentimientos sean lo suficientemente positivos para ti, ¿qué imaginas que sucede?

Lo llamamos desmotivación.

O también puede suceder que tus metas sean claras, concretas y comunes a la mayor parte de los mortales, pero que no te animas a la acción, te retrasas, te conviertes en procrastinador…, ¿has pensado que quizá no corresponda a tu mundo, a tu forma de ver las cosas, por muy general que sea la meta o aceptada como “éxito” por la mayoría?

En este caso estarás desmotivado, y  tus emociones te boicotean y te producen un malestar.

Estar integrado en nuestros propósitos compete, al menos, a estas tres parcelas de nuestro ente, de nuestra personalidad. Nuestro ser esencial no comprende ninguna división al igual que no hay no-planetas, para él sólo hay planetas…, y motivación.

Y ¿para qué querríamos no-planetas?

0 respuestas a “De crisis y motivación. Un significado personal.”

  1. Yen dice:

    Yo soy el primero que pienso que la motivación es necesaria no solo en el trabajo, si no en todos los aspectos de la vida. La parte más dificil para mi es levantarme cada mañana y ponerme con alegría a hacer lo que deseo. Pero precisamente a base de dejarme cambiar mis hábitos y demás he encontrado que es posible esa motivación. A nivel laboral me ha permitido multiplicar mi trabajo, lo cual repercute también en mi bolsillo que me vuelve a motivar a vivir mejor mi ocio. Gracias!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir