Blog, Desarrollo Personal Luis Dorrego - 16/04/2017

¿La felicidad es dar o recibir amor?

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La felicidad es hacer felices a los demás.

Francois Lelord

Llevo bastante tiempo leyendo (incluso a mi mismo) que uno de los secretos de la felicidad consiste en dar amor. En este momento turbio donde, de nuevo, nos tapamos los ojos (quizá ya estemos completamente ciegos) ante exageradas atrocidades inhumanas, cada vez se levantan más voces reclamando un regreso a la esencia humana del amor o una consciencia más amorosa.

Se publican multitud de libros, de artículos, de posts… ¡Cómo no nos hemos dado cuenta de que la solución está en dar amor! Por supuesto, esto es una ironía, no exenta de cierta crueldad hacia nosotros mismos.

Porque… ¿qué nos impide vivir en el amor?

Muchos estamos de acuerdo en que el amor es el motor de nuestra vida, lo que le da sentido… y aún así, con semejante afirmación, no vivimos en el amor cotidianamente. dar o recibir amor

Salgo a la calle y quiero y creo ver a mi alrededor personas cada vez más amorosas, eso si, y en ocasiones las encuentro. Pero me circunscribo a mi círculo, a mis allegados. Y ¿el resto que me rodea? Pues amoroso no les veo, al menos, no tanto como me gustaría. Porque lo que yo observo son actitudes positivas, optimismo, alegría…

Es decir, veo actitudes y sentimientos…, y ¿el amor? ¿Que nos impide vivir en el amor de una forma completa y total?

Creo que, por una parte, están los conflictos emocionales con nosotros mismos y con los otros: la ira no sacada, las tristezas que no deseamos sentir. La frustración ante los objetivos no cumplidos o de las relaciones no satisfactorias. La impotencia ante el hecho de que los demás no cambian y la resignación del vivir con ello en día a día. Todo ello nos aleja del amor hacia nosotros mismos, fuente primera.

Por otra parte, el hecho de que aún sigamos creyendo que desde fuera nos van a venir las soluciones a nuestros problemas. Que existe algo externo que nos va a dar la solución. Que, de improviso, vendrá la felicidad (y con ella el amor) y nos caerá como maná del cielo. Por supuesto que esta forma de pensar nos lleva a la creencia de que el amor es algo que yo me merezco y que me tienen que dar. De una forma más directa: ”por ser yo quien soy”, o en un sentido mercantil, “tanto me dan, tanto devuelvo”.

La solución, posiblemente, esté en el dar. Siempre en el dar.

Existe una miseria, una avaricia, en el dar amor. ¿No os parece? Es como si racaneáramos lo que nos diera felicidad. ¿Para qué la guardamos? ¿Para cuando llegue la pareja de nuestros sueños, el trabajo de nuestra vida, la jubilación? Y mientras tanto se nos pudre en el corazón de no sacarla, se encharca y de tanto olvido llega un punto en que nos olvidamos de ello y ni la reconocemos cuando la vemos en los demás. ¿Cuántos no habremos etiquetado a alguien de “buenista”, “tonto” o “ridiculo”?

Pues yo elijo vivir con esas etiquetas. A medida que voy sumando más y más años, el dar amor se ha convertido, en algo natural. Y me preocupo cuando aparecen comportamientos antiguos o pensamientos que me alejan de esta actitud, de esta forma de vida.

Dad amor y comprobad que el mundo cambia a vuestro alrededor. Ya lo dijo Huxley: el amor ahuyenta el miedo, y recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y solo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.

0 respuestas a “¿La felicidad es dar o recibir amor?”

  1. elena cristina dice:

    Muy cierto Luis, parece que solo sentimos amor hacia el material , hacia el consumismo , da igual pisar al otro con tal de satisfacer nuestro… vacio ? que llenamos con material para no afrontar lo que realmente nos falta…?
    Creo q descrubrirnos y volver a nuestra esencia es el camino , aunque creo que todavía nos queda mucha maleza de quitar…. realmente queremos?.-
    Gracias Luis por tus artículos, buena reflexión para comenzar el trimestre ,al igual que la primavera despierta y florece , espero que nuestras almas hagan lo mismo, yo empiezo por mi misma…
    GRACIAS

    • Muchisimas gracias, Elena! Y si, comparto tu idea de llevar amor esta primavera junto con los pólenes y el calor. Un abrazo de corazón!

    • M.S. dice:

      Completamente de acuerdo.
      Últimamente, para diferenciarlo de los otros -el amor tiene tantos trajes-, yo lo llamo “Amor del bueno”.
      Ya un clásico nos habló del “catedrático divino”:
      FINEA: ¡Amor, divina invención
      de conservar la belleza
      de nuestra naturaleza,
      o accidente o elección!
      Extraños efectos son
      los que de tu ciencia nacen,
      pues las tinieblas deshacen,
      pues hacen hablar los mudos;
      pues los ingenios más rudos
      sabios y discretos hacen.
      No ha dos meses que vivía
      a las bestias tan igual,
      que aun el alma racional
      parece que no tenía.
      Con el animal sentía
      y crecía con la planta;
      la razón divina y santa
      estaba eclipsada en mí,
      hasta que en tus rayos vi,
      a cuyo sol se levanta.
      Tú desataste y rompiste
      la escuridad de mi ingenio;
      tú fuiste el divino genio
      que me enseñaste y me diste
      la luz con que me pusiste
      el nuevo ser en que estoy.
      Mil gracias, Amor, te doy,
      pues me enseñaste tan bien,
      que dicen cuantos me ven
      que tan diferente soy.
      A pura imaginación
      de la fuerza de un deseo,
      en los palacios me veo
      de la divina razón.
      ¡Tanto la contemplación
      de un bien pudo levantarme!
      Ya puedes del grado honrarme,
      dándome a Laurencio, Amor,
      con quien pudiste mejor,
      enamorada, enseñarme.
      La Dama Boba, Lope de Vega.

    • Muchisimas gracias por la cita de Lope!!! Un saludo!

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