Blog, Coaching y Formación Luis Dorrego - 05/10/2010

Seducción ¡Qué atractiva acción!

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Hace unas semanas y gracias a un grupo de entusiastas del crecimiento personal y de la búsqueda en el interior de uno mismo, diseñé y guié un taller de Seducción, nivel dos, o Seducción 2.0, como sugirió un amigo.

Ya llevaba años conduciendo el Taller-Encuentro de Seducción 1.0, basado en la toma de conciencia de la Identidad que creemos que poseemos y orientado hacia  la que deseamos alcanzar.

De qué estamos hechos y de qué nos podemos desprender y qué nuevo podemos adquirir. Es decir, conociendo de qué y de cuántas capas estamos construidos, al menos en lo que da de tiempo el fin de semana que dedicamos al Taller.

Seducción ¡Qué atractiva acción!

Inspirado por la idea de que seducir es un arte, no una técnica, de que este talento está dentro de nosotros ya que todos poseemos una luz interior que nos convierte en seres bellos, atractivos capaces de seducir a los demás, me lancé a la aventura de conseguir este atractivo en los participantes de los cursos.

Y ¡vaya si lo hemos conseguido en este tiempo!  Y no fue fácil al comienzo.

El primer obstáculo con que me encontré  al querer usar la palabra de marras fue la misma Historia de la Humanidad y las connotaciones negativas que la seducción posee, y para mi sorpresa fui descubriendo que para los griegos, la seducción (apatáo) no era ni más ni menos que el engaño, la traición.

Sin embargo en latín (seducere) significa únicamente “llevarse aparte a alguien”, llevarse a alguien consigo, atraérselo.  Y que fue la traducción de la Biblia que realizara San Jerónimo la que instaló definitivamente la palabra con su significado culpable, ya que la serpiente “seduce” a Eva en el Paraíso.

¿Y cómo desprendernos de este peso moralista milenario? ¿cómo devolver a la seducción su antiguo significado de atracción?

No es nada fácil, máxime cuando en nuestra sociedad ha existido, hasta hace bien poco, el llamado “delito de seducción” (“pecado de luxuria”, en el Siglo de Oro español).

Todo consistía en  reflexionar sobre la identidad, siempre en construcción: Cuando estamos atrayendo o siendo atraídos se pone en marcha nuestra Inteligencia Emocional,  y nuestro inconsciente comienza  a hablar a través de nuestra Comunicación No Verbal.

Nos puede cambiar desde el color de la piel hasta el olor corporal, se nos dilatan las pupilas y  llegamos a decir que nos brilla la mirada. Si somos seductores nuestra confianza sube, toda nuestra persona se activa y nuestra biología segrega sustancias que activan nuestras sensaciones y positivizan las emociones.

El miedo a lo que piensen los demás se difumina ya que el seductor se siente seguro en cualquier situación y afronta bien las críticas.

Y para construir a ese “seductor” buscamos en el baúl de los disfraces  y conseguimos pinturas para la cara, nos volvimos niños y jugando aprendimos de los símbolos que aparecían inconscientemente  a través  del vestuario elegido y el maquillaje con que nos pintaban…  y jugamos al teatro de los espejos.

Los resultados son maravillosos: ¡podemos llegar a ser lo que queramos!

Con un poco de maquillaje y un vestuario apropiado, como los actores, ya nos podemos sentir los dueños de nuestras acciones y dirigirlas hacia los objetivos más atractivos que deseemos. Nos volvimos activos mirando dentro de las personas que deseamos atraer desde un ángulo diferente al cotidiano, desde su interior.

Es una energía creadora, seductora.

Seducción 2.0, se enfocó en la exploración de nuestras partes masculina y femenina y allí la energía fue diferente, no tan ligera, luminosa, sino más de la tierra, del origen. Para tener los pies en el suelo la mayor parte del tiempo. Y se profundizó en ese sentido y aparecieron fantasmas y ancestros;  también algunos cadáveres debajo de la alfombra, olvidados o no tanto.

Hace unos días escribía sobre la caja de las emociones y en este taller lo pudimos comprobar segundo a segundo. Allí nos atrevimos a volver abrir esa caja y, como en Mullholand Drive, saltar de un mundo irreal, falsamente perfecto, a esa otra realidad que va en busca de la Verdad. Tal y como le sucede a la protagonista del filme de Davide Lynch en este clip.

En ocasiones buscar la Verdad nos lleva hasta un interior enterrado y nos conduce hasta las heridas que creíamos desaparecidas. También al Gozo fruto de un camino firme construido con amor. Tanto uno como otro permanecen y ya se sabe que las heridas se pueden curar y que la cicatriz nos acompaña.

Todo esto y mucha diversión y amor compartido fue lo que vivimos en Seducción 2.0 (que así se queda). A todos los que me animaron, se atrevieron y me dieron carta blanca para seguir investigando en la Seducción más hermosa, en la exploración de métodos de conocimiento: gracias, muchas gracias.

6 respuestas a “Seducción ¡Qué atractiva acción!”

  1. Luis Fernando Martínez dice:

    Olvidé decirte: que maravillosa estética elegiste para tu blog, y tú, guapísimo en la foto. Felicidades y besos.

    Luis Fer.
    Saludos a todos mis amigos seductores, parece que varios ya pasaron a otro nivel de seducción, ¡Qué ganas de verlos y abrazarlos! felicidades chicos y chicas irresistibles.

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